La calle Ferraz, sede del PSOE, ha sido el escenario de la octava noche de protestas con una participación de unas 4.000 personas, según la Delegación de Gobierno. Una atmósfera tensa y consignas potentes han marcado la velada.
Estas protestas son una respuesta a los pactos de investidura de Pedro Sánchez con partidos independentistas catalanes y la futura ley de amnistía. Todo se gestó a través de redes sociales y contó con el apoyo y la asistencia de líderes de Vox.
Las protestas en Ferraz, en dos ocasiones, han terminado con cargas policiales, arrestos y personas heridas.Los asistentes llevaban banderas de España y carteles contra el presidente en funciones.
Altercados con los medios de comunicación
Uno de los momentos más tensos de la noche fue la agresión a un cámara de televisión y varios altercados con los medios de comunicación. Las consignas iban dirigidas hacia Pedro Sánchez, Carles Puigdemont y el partido de Alberto Núñez Feijóo.
Manifestaciones contra la monarquía
Además de las protestas contra los políticos, hubo manifestaciones contra la monarquía, pidiendo a Felipe VI que defienda la unidad del país.
A partir de las 22:00 horas, la situación se tornó más complicada con el lanzamiento de bengalas y consignas polémicas.La Policía Nacional se posicionó en diversos puntos de la calle Ferraz para mantener el control.
La concentración empezó a dispersarse alrededor de las 23:45 horas, pero las protestas siguen activas una semana después.
